MENSAJE

Muy estimados Padres de Familia y Comunidad Educativa de nuestros Colegios Salesianos de Guadalajara. Les saludo con el gusto de poder encontrarme con ustedes.

Antes del pasado martes 17 de marzo, si un hijo en edad escolar preguntaba a un papá o a un maestro: ¿cómo es la escuela?, creo que no era muy difícil de explicar porque, aunque no es la misma que los adultos de hoy vivimos, no tenía cambios tan sorprendentes, sobre todo en los niveles de educación básica; hoy, ante esta pregunta, padres de familia y maestros, tenemos que responder que la escuela puede ser de varias modalidades (presencial, en línea, híbrida), con un sin fin de recursos tecnológicos, con clases sincrónicas o asincrónicas, en esta o aquella plataforma, etc.

Estamos iniciando un nuevo ciclo escolar sin precedentes, como nunca antes se haya vivido o lo hubiésemos imaginado. De igual forma, viviendo las limitaciones de esta Pandemia que aún no superamos del todo, tuvimos que concluir el ciclo escolar anterior, viviendo un sinfín de retos y exigencias para poder llevar el colegio, con las más actividades posibles, hasta su casa, al hogar de cada uno de nuestros alumnos, sus hijos. Hoy podemos decir que esos primeros retos, esfuerzos y logros alcanzados, nos exigieron prepararnos más y mejor para que el presente ciclo lo llevemos con mayor habilidad, efectividad, mejor manejo de la tecnología y, principalmente, viviendo una experiencia de escuela totalmente nueva y retadora.

Los retos de una post-pandemia ya se empiezan a vivir, en todos los ámbitos sociales. Hay muchas cosas que superar, y ante tanta adversidad estamos invitados a dejar que NOS MUEVA LA ESPERANZA. Este es el lema del Aguinaldo de este año que el Rector Mayor de los Salesianos nos invita a vivir a toda la familia salesiana. Solo quien tiene esperanza ve presente a Dios en toda realidad, porque estamos seguros que Él “hará nuevas todas las cosas” y puede darnos la fuerza necesaria para superarnos y trasformar juntos nuestro mundo.

Quiero agradecer a nombre de los Salesianos la confianza, apoyo y su opción de familia para educar a sus hijos en nuestros colegios. Aquí educamos con el corazón de Don Bosco y tengan la confianza que estamos implementando todos los recursos, humanos y tecnológicos, educativos y formativos, que nos ponen a la vanguardia en nuestra tarea de hacer de sus hijos unos BUENOS CRISTIANOS Y HONESTOS CIUDADANOS que nuestro mundo de hoy necesita.

P.  Enrique Gonzalez Tapia